No recorremos España buscando miel: movemos nuestras colmenas donde nace
```En el mundo de la miel se repite mucho una frase: “recorremos España buscando las mejores mieles”. Suena bien. Evoca viajes, selección y criterio.
Nosotros hacemos algo diferente: no recorremos España buscando miel para comprarla. Movemos nuestras propias colmenas por Andalucía buscando las floraciones que pueden producirla.
La diferencia parece pequeña. Para un apicultor, no lo es.
```No buscamos miel. Buscamos floraciones.
```En La Colmena de Teo nuestras mieles proceden de nuestras propias colmenas. Para conseguir distintas cosechas seguimos las floraciones que se producen a lo largo del año en diferentes zonas de Andalucía.
Esta práctica de trasladar las colmenas de un lugar a otro siguiendo los recursos florales se conoce como trashumancia apícola. Y significa que la decisión se toma mucho antes de saber qué miel tendremos finalmente en los bidones.
Hay que mover las colmenas, colocarlas en el campo, observar cómo evoluciona la floración, esperar y asumir algo fundamental: manda la naturaleza.
La lluvia, la temperatura, el viento, la duración de una floración o la disponibilidad de néctar pueden cambiar completamente una campaña.
```Mover colmenas no es seleccionar miel de un catálogo
```Cuando compras una miel ya producida, puedes elegir después de la cosecha. Cuando eres tú quien mueve las colmenas, eliges antes dónde colocarlas y después aceptas lo que el campo haya permitido producir.
Y a veces el resultado es magnífico. Otras veces hay poca producción. Y algunas campañas simplemente no dan una cosecha suficiente como para comercializar esa miel.
Por eso nuestras variedades y cantidades disponibles pueden cambiar de un año a otro.
No podemos pedirle al campo que repita exactamente el catálogo.
```¿Cómo conseguimos distintas variedades de miel?
```Las abejas vuelan libremente y aprovechan las flores disponibles alrededor de la colmena. Nosotros no podemos decirles a qué flor tienen que ir —y sospechamos que tampoco nos harían demasiado caso—.
Lo que sí puede hacer un apicultor es conocer el territorio, localizar floraciones interesantes y situar las colmenas en el lugar y el momento adecuados.
Así podemos obtener cosechas vinculadas a distintas floraciones, pero la naturaleza siempre tiene la última palabra. Por eso cada cosecha tiene su propio origen, momento y características.
```La diferencia está en el proceso, no en los adjetivos
```Podríamos llenar cada tarro de palabras como “artesanal”, “premium” o “seleccionada”. Preferimos explicar qué hacemos realmente.
Conocer dónde estaban las colmenas. Seguir la floración. Cosechar cuando corresponde. Extraer la miel y dejarla decantar de forma natural antes de envasarla, sin filtrarla ni calentarla para mantenerla líquida.
Ese proceso también explica por qué una miel cruda puede cristalizar, por qué cambia de color o textura y por qué dos cosechas de una misma variedad nunca tienen que ser exactamente iguales.
La miel es un producto agrícola. Y el campo no trabaja con fotocopias.
```Los límites también forman parte del oficio
```Trabajar con miel de cosecha propia implica aceptar límites.
Si una floración falla, no podemos fabricar más miel de esa variedad. Si una cosecha se termina, tendremos que esperar a que vuelva a existir la oportunidad de producirla. Y si un año las condiciones cambian, la miel también puede hacerlo.
No intentamos estandarizar cada cosecha para que sea idéntica a la anterior. Preferimos que conserve las características que le ha dado su origen.
Eso hace el trabajo más complicado, pero también permite contar algo muy sencillo cuando alguien nos pregunta de dónde sale nuestra miel: de nuestras colmenas.
```De la floración al tarro
```Detrás de un tarro de miel hay bastante más que una etiqueta con el nombre de una flor.
Hay colmenas que mover, kilómetros, noches de trabajo, floraciones que vigilar, cuadros que revisar, cosechas que esperar y decisiones que no siempre salen como uno había previsto.
Después llega la extracción, la decantación natural y el envasado. Sin necesidad de disfrazar demasiado el resultado.
Si quieres conocer las variedades disponibles en cada momento, puedes ver nuestras mieles crudas de cosecha propia.
```Menos promesas. Más campo.
```No recorremos España buscando miel.
Movemos nuestras colmenas por Andalucía buscando las floraciones que pueden producirla.
A veces volvemos con una gran cosecha. A veces con poca. Y otras, el campo decide que ese año no toca.
Puede que comercialmente sea más incómodo. Como apicultor, es la forma de trabajar que tiene sentido para mí.
```Desde la colmena
```Soy Teo, apicultor y responsable de La Colmena de Teo. Muevo nuestras colmenas por Andalucía siguiendo las floraciones y trabajo con miel de cosecha propia, cruda y sin filtrar. Aquí intento contar la apicultura como ocurre de verdad: con campo, abejas, buenas cosechas… y años en los que la naturaleza tiene otros planes.
```