Garrapatas y otros riesgos biológicos en el colmenar

Cuando pensamos en los seres vivos que pueden complicarnos una jornada de apicultura, normalmente pensamos primero en las abejas.

Pero el colmenar está dentro de un ecosistema mucho mayor.

Hierba.

Matorral.

Fauna silvestre.

Ganado.

Mosquitos.

Garrapatas.

Y microorganismos que no podemos ver.

Por eso algunos riesgos del trabajo apícola no proceden de la colmena, sino del entorno natural en el que trabajamos.

Entre ellos destacan las garrapatas porque pueden actuar como vectores de diferentes microorganismos capaces de producir enfermedad.

Esta guía de Zumbipedia explica cómo reducir la exposición a garrapatas y otros riesgos biológicos durante el trabajo en el colmenar, cómo revisar el cuerpo después de una jornada y cómo retirar correctamente una garrapata adherida.

No pretende diagnosticar enfermedades ni sustituir la valoración sanitaria.

Esta entrada forma parte de nuestro clúster de Salud y seguridad del apicultor.

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El colmenar forma parte de un entorno natural donde también puede existir exposición a garrapatas, otros artrópodos y agentes biológicos.

¿Qué entendemos por riesgo biológico?

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo define los agentes biológicos como microorganismos, cultivos celulares y endoparásitos humanos capaces de provocar infección, alergia o toxicidad.

En un trabajo al aire libre como la apicultura la exposición puede producirse de formas diferentes.

Por ejemplo:

  • a través de artrópodos vectores como las garrapatas;
  • mediante picaduras de determinados insectos;
  • por contacto con animales o sus restos;
  • por contacto con suelo, vegetación o materia orgánica contaminada;
  • a través de heridas o abrasiones.

No significa que trabajar en un colmenar implique necesariamente contraer una infección.

Significa que el entorno rural genera exposiciones que conviene conocer.

La garrapata no vive en la colmena

Conviene aclararlo.

Las garrapatas no son un parásito de la abeja ni forman parte habitual de la colonia.

El riesgo procede del terreno alrededor del asentamiento.

Pueden encontrarse en:

  • hierba;
  • matorral;
  • vegetación baja;
  • zonas frecuentadas por animales;
  • espacios rurales y forestales.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades explica que muchas garrapatas esperan sobre vegetación relativamente baja hasta encontrar un hospedador.

Y un apicultor caminando entre colmenas puede convertirse accidentalmente en uno.

La picadura puede pasar completamente desapercibida

Una particularidad de las garrapatas es que su picadura puede no doler.

Además, algunos ejemplares son muy pequeños.

Eso significa que podemos terminar una jornada sin haber notado absolutamente nada.

Por eso la revisión posterior del cuerpo es una de las medidas preventivas más importantes.

¿Por qué preocupan las garrapatas?

Porque algunas pueden transportar microorganismos capaces de producir enfermedades.

El Ministerio de Sanidad incluye actualmente entre las enfermedades transmitidas por garrapatas presentes o vigiladas en España:

  • fiebre exantemática mediterránea;
  • borreliosis o enfermedad de Lyme;
  • anaplasmosis;
  • babesiosis;
  • tularemia;
  • fiebre hemorrágica de Crimea-Congo;
  • otras enfermedades menos frecuentes o con potencial de emergencia.

Esto no significa que cualquier garrapata transmita una enfermedad.

Muchas picaduras no producen ninguna infección.

El riesgo depende de:

  • especie de garrapata;
  • zona geográfica;
  • presencia de microorganismos en el vector;
  • tiempo de fijación;
  • otras circunstancias.

Por eso debemos evitar dos extremos:

ignorar completamente una garrapata

o

pensar que encontrar una significa automáticamente estar enfermo.

España mantiene vigilancia específica sobre las enfermedades transmitidas por garrapatas

El Ministerio de Sanidad publicó en 2024 una parte específica de su Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores dedicada a las garrapatas.

Además, en 2026 publicó una nueva guía clínica sobre enfermedades transmitidas por estos vectores.

Esto refleja que se trata de un riesgo de salud pública sometido a vigilancia específica en nuestro país.

Para un apicultor la conclusión práctica es sencilla:

merece la pena evitar las picaduras y saber actuar cuando encontramos una garrapata adherida.

¿Dónde puede existir mayor exposición en un colmenar?

La exposición puede aumentar cuando caminamos por:

  • hierba alta;
  • matorral;
  • vegetación densa;
  • zonas utilizadas por ganado;
  • pasos habituales de fauna silvestre;
  • bordes de caminos y senderos.

No significa que tengamos que eliminar toda la vegetación alrededor de un asentamiento.

Pero mantener razonablemente despejadas las zonas donde caminamos y trabajamos puede reducir el contacto directo con la vegetación.

El traje del apicultor ya ofrece una barrera interesante

Existe una ventaja evidente en nuestro oficio.

Normalmente trabajamos bastante cubiertos.

Traje.

Pantalón.

Calzado cerrado.

En ocasiones guantes.

Eso puede reducir zonas de piel directamente expuestas.

Pero una garrapata puede desplazarse por la ropa hasta encontrar una abertura.

Por eso merece la pena prestar especial atención a:

  • tobillos;
  • parte inferior del pantalón;
  • cintura;
  • muñecas;
  • cuello.

Tenemos una guía específica sobre:

Equipo de protección del apicultor: traje, velo, guantes y calzado.

Pantalón largo y calzado cerrado

El ECDC recomienda para zonas donde pueden existir garrapatas utilizar ropa que cubra la piel, incluyendo:

  • mangas largas;
  • pantalón largo;
  • calzado cerrado.

También puede reducirse la posibilidad de entrada de garrapatas evitando grandes aberturas entre pantalón y calzado.

En apicultura esto encaja bastante bien con el equipo que ya utilizamos habitualmente.

Caminar por las zonas despejadas cuando sea posible

Las recomendaciones preventivas frente a garrapatas incluyen reducir el contacto innecesario con vegetación.

Aplicado al colmenar:

  • utilizar zonas de paso;
  • evitar atravesar matorral si existe una alternativa;
  • mantener despejado el acceso inmediato a las colmenas;
  • controlar vegetación en los recorridos habituales.

Esta medida tiene además otra ventaja:

también puede reducir tropiezos y caídas.

Puedes ampliar esa parte en:

Caídas, golpes y cortes trabajando en el colmenar.

¿Se pueden utilizar repelentes?

Los repelentes autorizados pueden formar parte de las medidas preventivas frente a artrópodos cuando resulte necesario.

Deben utilizarse siguiendo:

  • las indicaciones del producto;
  • las zonas de aplicación autorizadas;
  • las precauciones indicadas por el fabricante.

No todos los productos se utilizan de la misma manera ni sobre los mismos materiales.

Por eso no tiene sentido recomendar aquí una aplicación universal para todos los apicultores.

Después del colmenar: revisar el cuerpo

Esta es probablemente la medida más fácil de incorporar.

Después de trabajar en zonas donde pueda haber garrapatas, Sanidad recomienda revisar detenidamente el cuerpo.

Conviene prestar atención especialmente a:

  • axilas;
  • ingles;
  • cintura;
  • ombligo;
  • detrás de las orejas;
  • cabello y cuero cabelludo;
  • pliegues de la piel.

También conviene revisar la ropa.

Una garrapata puede estar caminando sobre ella sin haberse adherido todavía.

Una ducha después del trabajo también facilita la revisión

Además de la higiene normal después de una jornada de campo, ducharnos y cambiarnos de ropa permite observar mejor:

  • piernas;
  • tobillos;
  • brazos;
  • cintura;
  • otras zonas que han podido quedar expuestas.

La idea no es obsesionarnos después de cada visita.

Es convertir una revisión sencilla en un hábito cuando hemos estado trabajando entre vegetación.

He encontrado una garrapata adherida: ¿qué hago?

La recomendación actual del Ministerio de Sanidad es retirarla lo antes posible.

Si disponemos del material y sabemos hacerlo correctamente, puede retirarse con unas pinzas finas.

Si no podemos hacerlo con seguridad, conviene acudir a un centro sanitario.

Cómo retirar correctamente una garrapata

Las recomendaciones actuales indican:

  1. utilizar unas pinzas finas;
  2. sujetar la garrapata lo más cerca posible de la piel;
  3. evitar apretar fuertemente su cuerpo;
  4. tirar suavemente hacia arriba;
  5. mantener una tracción constante;
  6. evitar movimientos bruscos o giros;
  7. limpiar posteriormente la zona;
  8. lavarse las manos.

El procedimiento es sencillo.

Pero hay varias cosas que no deberíamos hacer.

No echar aceite, alcohol, vaselina ni aplicar calor antes de retirarla

Sanidad desaconseja métodos tradicionales como:

  • aceite;
  • alcohol;
  • vaselina;
  • gasolina;
  • quemarla;
  • aproximar una fuente de calor.

Tampoco conviene:

  • aplastarla;
  • retorcerla;
  • arrancarla violentamente.

La estrategia recomendada es mucho menos espectacular:

pinzas finas, cerca de la piel y tracción suave y constante.

No esperar a que se caiga sola

Una garrapata adherida no debería dejarse durante días esperando a que termine de alimentarse y se desprenda.

Las recomendaciones sanitarias indican retirarla lo antes posible.

Cuanto antes detectemos que está adherida, antes podremos actuar correctamente.

¿Qué hacer después de retirarla?

Después de la extracción conviene:

  • lavar la zona con agua y jabón;
  • aplicar un antiséptico adecuado;
  • lavarse las manos;
  • observar durante los días posteriores si aparece algún cambio o síntoma.

La guía sanitaria española contempla además la posibilidad de conservar la garrapata de manera segura para facilitar su identificación si posteriormente aparecieran complicaciones.

¿Cuándo consultar después de una picadura?

Una picadura de garrapata no significa automáticamente que tengamos una enfermedad.

Pero Sanidad recomienda consultar si posteriormente aparecen síntomas preocupantes como:

  • fiebre;
  • malestar importante;
  • dolor muscular;
  • dolor de cabeza;
  • erupciones o cambios llamativos alrededor de la picadura;
  • otros síntomas generales relevantes.

En la consulta es importante indicar que previamente existió una picadura de garrapata.

Eso aporta una información clínica importante.

No intentar diagnosticar una enfermedad mirando solamente la picadura

Internet está lleno de fotografías de:

  • eritemas;
  • manchas;
  • costras;
  • lesiones cutáneas.

Pero una imagen aislada no permite determinar con seguridad qué está ocurriendo.

Si aparece una lesión preocupante o síntomas generales después de una picadura, corresponde a un profesional sanitario realizar la valoración.

¿Y los mosquitos?

Las garrapatas no son los únicos vectores presentes en el medio rural.

Los mosquitos también pueden transmitir diferentes microorganismos.

En España existe vigilancia específica sobre enfermedades transmitidas por mosquitos, incluido el virus del Nilo Occidental.

El nivel de exposición dependerá mucho de:

  • zona;
  • época del año;
  • presencia de agua;
  • especies de mosquitos presentes;
  • actividad de los vectores.

Las medidas para reducir picaduras incluyen ropa protectora y repelentes autorizados cuando corresponda.

No toda picadura de insecto es una picadura de abeja

En el campo pueden aparecer:

  • mosquitos;
  • tábanos;
  • avispas;
  • otros artrópodos.

Por eso una reacción cutánea después de una jornada no debería atribuirse automáticamente a una abeja si no hemos visto la picadura.

Las picaduras de abeja tienen su propia guía:

Picaduras de abeja en apicultores: exposición y prevención.

Fauna silvestre y animales alrededor del colmenar

Muchos asentamientos pueden ser visitados por:

  • roedores;
  • mamíferos silvestres;
  • aves;
  • reptiles;
  • animales domésticos o ganado.

La presencia de animales forma parte normal del medio rural.

La prevención consiste principalmente en evitar:

  • manipular animales silvestres innecesariamente;
  • tocar cadáveres sin protección;
  • entrar en contacto directo con excrementos o fluidos;
  • trabajar con heridas abiertas sin protección adecuada.

Si encontramos un animal muerto o una situación sanitaria anormal, lo razonable es evitar la manipulación improvisada y seguir las indicaciones de las autoridades correspondientes cuando proceda.

Las heridas son también una puerta de entrada

En otra entrada hemos hablado de cortes y pinchazos trabajando con:

  • madera;
  • clavos;
  • herramientas;
  • chapas.

Una herida producida en un entorno rural puede entrar en contacto con:

  • tierra;
  • materia orgánica;
  • suciedad.

Por eso las heridas deben limpiarse y manejarse adecuadamente.

Cuando una herida es profunda, está muy contaminada o presenta cualquier característica preocupante, debe solicitarse valoración sanitaria.

Lavarse las manos sigue siendo una medida sencilla y útil

Durante una jornada tocamos:

  • cuadros;
  • tierra;
  • plantas;
  • herramientas;
  • vehículos;
  • material orgánico.

Por eso una buena higiene de manos después del trabajo sigue siendo una medida preventiva básica.

Especialmente antes de:

  • comer;
  • beber;
  • tocar ojos o boca;
  • manipular una herida.

Los guantes tampoco sustituyen la higiene

Trabajar con guantes no significa tener las manos automáticamente limpias.

Los guantes pueden contaminarse durante la jornada.

Además, al quitarlos podemos transferir material hacia la piel.

Por eso protección e higiene son medidas complementarias.

¿Hay que tener miedo a trabajar entre vegetación?

No.

El colmenar está en el campo precisamente porque las abejas necesitan territorio.

Vegetación.

Floraciones.

Biodiversidad.

No tendría sentido convertir todo eso en algo que debemos temer.

La idea es mucho más sencilla:

trabajar en la naturaleza implica conocer también algunos de sus riesgos.

Igual que miramos el terreno para no caernos, podemos revisar nuestras piernas después de atravesar hierba alta.

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Ropa adecuada, zonas de paso despejadas y una revisión del cuerpo después del trabajo pueden reducir la exposición a garrapatas.

Checklist después de una jornada entre vegetación

1. Revisar la ropa

Especialmente pantalón, calcetines, botas y zonas de unión.

2. Revisar el cuerpo

Axilas, ingles, cintura, cuero cabelludo, detrás de las orejas y pliegues.

3. Ducharse y cambiarse

Facilita detectar posibles artrópodos adheridos o caminando sobre la piel.

4. Revisar también el material personal

Una mochila o prenda dejada entre vegetación puede transportar accidentalmente algún artrópodo.

5. Si encontramos una garrapata adherida, retirarla pronto

Utilizando la técnica recomendada con pinzas finas o solicitando ayuda sanitaria si no sabemos hacerlo.

Errores sencillos que podemos evitar

  • Atravesar innecesariamente vegetación densa cuando existe un camino despejado.
  • Trabajar con piernas ampliamente expuestas en zonas con presencia de garrapatas.
  • No revisar el cuerpo después de una jornada entre matorral o hierba alta.
  • Quemar una garrapata adherida.
  • Echarle aceite, alcohol o vaselina antes de retirarla.
  • Arrancarla bruscamente.
  • Aplastarla mientras permanece adherida.
  • Asumir que cualquier picadura de garrapata significa automáticamente una infección.
  • Ignorar síntomas importantes aparecidos posteriormente.

Unas pinzas finas pueden tener sitio en el equipo de campo

Pesan muy poco.

Ocupan prácticamente nada.

Y pueden permitir retirar correctamente una garrapata si algún día encontramos una adherida.

Dentro de este mismo clúster tendremos una guía específica sobre:

Botiquín del apicultor: qué conviene llevar al colmenar.

Ahí veremos qué material básico puede tener sentido llevar cuando trabajamos lejos de una población.

La biodiversidad tiene dos caras

Un buen entorno para las abejas está vivo.

Y eso es precisamente lo que queremos.

Flores.

Insectos.

Aves.

Mamíferos.

Vegetación.

Pero formar parte de un ecosistema significa también compartir espacio con organismos que pueden representar algún riesgo para nosotros.

No se trata de eliminar esa vida.

Se trata de aprender a trabajar dentro de ella.

Lo importante en una frase

En zonas con garrapatas, la mejor prevención combina ropa que cubra la piel, reducción del contacto innecesario con vegetación, revisión del cuerpo después del trabajo y retirada rápida y correcta de cualquier garrapata adherida.


Nota editorial: Este contenido tiene finalidad divulgativa y preventiva y no permite diagnosticar enfermedades transmitidas por garrapatas u otros vectores. Una picadura no implica necesariamente infección. Si después de una picadura aparecen fiebre, malestar intenso, dolor muscular, dolor de cabeza, erupciones, cambios llamativos en la zona de la picadura u otros síntomas preocupantes, consulta con un profesional sanitario e informa de la exposición previa.

Fuentes y referencias

  • <a href="https://www.insst.es/materias/sectores-de-actividad/agrario/riesgos-biologicos" rel="noopener noreferrer"> Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) — Riesgos biológicos en el sector agrario
  • <a href="https://www.sanidad.gob.es/areas/alertasEmergenciasSanitarias/preparacionRespuesta/prevencionVigilanciaEnfermedades.htm" rel="noopener noreferrer"> Ministerio de Sanidad — Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores
  • <a href="https://www.sanidad.gob.es/areas/alertasEmergenciasSanitarias/preparacionRespuesta/docs/Plan_Vectores_Parte3.pdf" rel="noopener noreferrer"> Ministerio de Sanidad — Enfermedades transmitidas por garrapatas en España
  • <a href="https://www.sanidad.gob.es/areas/alertasEmergenciasSanitarias/preparacionRespuesta/docs/20260306_guia_manejo_clinico_ETV.pdf" rel="noopener noreferrer"> Ministerio de Sanidad — Guía de manejo clínico de enfermedades transmitidas por vectores, 2026
  • <a href="https://www.ecdc.europa.eu/en/disease-vectors/prevention-and-control/protective-measures-ticks" rel="noopener noreferrer"> Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades — Medidas de protección frente a garrapatas

Continúa en Zumbipedia: Salud y seguridad del apicultor: guía de prevención en apicultura.

Relacionado: Equipo de protección del apicultor: traje, velo, guantes y calzado.

Relacionado: Caídas, golpes y cortes trabajando en el colmenar.

Relacionado: Picaduras de abeja en apicultores: exposición y prevención.

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