Golpe de calor en el colmenar: cómo reconocer una emergencia

Hay una diferencia importante entre pasar mucho calor trabajando y sufrir un golpe de calor.

La primera situación puede resultar incómoda y físicamente exigente.

La segunda puede convertirse en una emergencia médica.

Y en apicultura existen circunstancias que pueden favorecer una exposición importante al calor: trabajo al aire libre, actividad física, traje, careta, guantes, radiación solar y jornadas que pueden prolongarse durante las horas de mayor temperatura.

Por eso esta entrada de Zumbipedia no pretende enseñar a diagnosticar un golpe de calor.

Su objetivo es más sencillo y más importante: reconocer señales que deben hacernos actuar rápidamente y saber qué hacer mientras llega ayuda sanitaria.

Esta guía forma parte de nuestro clúster de Salud y seguridad del apicultor.

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Un golpe de calor es una emergencia médica. Reconocer las señales y actuar con rapidez puede ser fundamental.

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor aparece cuando los mecanismos del organismo para controlar la temperatura dejan de ser suficientes y se produce una elevación peligrosa de la temperatura corporal.

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo lo considera una de las consecuencias más graves de la exposición al calor.

Puede aparecer durante una exposición prolongada a temperaturas elevadas y especialmente cuando se combina con actividad física intensa.

En el contexto apícola esa combinación puede darse durante tareas como:

  • retirada de alzas;
  • movimiento de colmenas;
  • carga y descarga de vehículos;
  • trabajo prolongado con traje completo;
  • revisiones realizadas bajo altas temperaturas;
  • trabajo directo al sol.

Golpe de calor no significa simplemente “tener mucho calor”

Durante una jornada calurosa es normal notar sudor, cansancio o sensación de calor.

Eso no permite concluir que exista un golpe de calor.

El problema aparece cuando el organismo deja de controlar adecuadamente su temperatura y empiezan a producirse alteraciones importantes.

Por eso debemos diferenciar entre:

  • incomodidad por calor;
  • fatiga;
  • agotamiento asociado al calor;
  • golpe de calor.

La última situación requiere atención médica urgente.

¿Cuáles son las señales de alarma?

Las fuentes sanitarias y de prevención laboral describen varias señales que pueden aparecer durante un golpe de calor.

Entre ellas:

  • temperatura corporal muy elevada;
  • piel muy caliente;
  • alteraciones del comportamiento;
  • confusión;
  • dificultad para hablar;
  • desorientación;
  • dolor de cabeza intenso;
  • pulso acelerado;
  • respiración rápida;
  • náuseas o vómitos;
  • debilidad intensa;
  • convulsiones;
  • pérdida de conciencia.

No es necesario que aparezcan todas.

Y no debemos utilizar esta lista para intentar confirmar un diagnóstico por nuestra cuenta.

Si una persona expuesta a calor intenso presenta alteraciones neurológicas como confusión, dificultad para hablar o pérdida de conciencia, debemos considerar la situación potencialmente grave.

¿La persona siempre deja de sudar?

No necesariamente.

Algunas descripciones clásicas del golpe de calor mencionan piel caliente y seca.

Sin embargo, en situaciones relacionadas con esfuerzo físico puede existir también sudoración.

Por eso no debemos esperar a comprobar si una persona suda o no para decidir si necesita ayuda urgente.

El estado general y las alteraciones neurológicas son especialmente relevantes.

Confusión en el colmenar: una señal que no debemos normalizar

Una persona puede estar cansada después de horas trabajando.

Pero si empieza a:

  • responder de forma incoherente;
  • parecer desorientada;
  • tener dificultades para hablar;
  • perder coordinación;
  • comportarse de forma extraña;

no deberíamos atribuirlo simplemente al cansancio.

Durante una exposición importante al calor, esos cambios pueden ser una señal de emergencia.

Ahí ya no estamos hablando de ergonomía ni de hacer una pausa normal.

¿Qué hacer ante una posible emergencia por golpe de calor?

Si sospechamos un golpe de calor, la prioridad es solicitar asistencia sanitaria urgente.

En España:

llama al 112.

Mientras llega la ayuda, las recomendaciones sanitarias incluyen:

  • retirar a la persona de la fuente de calor;
  • llevarla a una zona fresca o sombreada;
  • retirar o aflojar ropa innecesaria;
  • comenzar a enfriar el cuerpo;
  • seguir las indicaciones del servicio de emergencias.

El objetivo es intentar reducir la temperatura corporal mientras llega asistencia profesional.

Enfriar cuanto antes

Las autoridades sanitarias recomiendan iniciar medidas de enfriamiento mientras se espera la asistencia.

Dependiendo de los medios disponibles puede utilizarse:

  • agua sobre la piel;
  • paños húmedos fríos;
  • una ducha con agua fresca;
  • ventilación;
  • traslado a una zona más fresca.

En un colmenar puede que no dispongamos de una instalación preparada.

Por eso tener agua, sombra y acceso de emergencia forma parte también de la planificación preventiva.

¿Hay que quitarle el traje de apicultor?

Si una persona presenta una posible emergencia por calor, retirar o aflojar ropa que dificulte la pérdida de calor puede formar parte de las medidas iniciales de enfriamiento.

Pero existe una particularidad evidente:

seguimos estando posiblemente rodeados de abejas.

Por eso lo prioritario es trasladar primero a la persona, si puede hacerse con seguridad, a un lugar protegido del sol y alejado de una situación de exposición a picaduras.

Una vez en una zona segura, puede facilitarse el enfriamiento retirando las capas de protección que resulte posible.

¿Hay que darle agua?

Si existe alteración de conciencia, confusión importante, dificultad para tragar o pérdida de conocimiento, no debe forzarse la ingesta de líquidos.

En una emergencia debemos seguir las indicaciones del servicio sanitario.

La hidratación preventiva durante el trabajo es otra cuestión distinta y tendrá su propia guía dentro de este clúster.

¿Y si pierde el conocimiento?

Una persona inconsciente necesita atención urgente.

Llama al 112 y sigue las instrucciones del servicio de emergencias.

Si respira, las recomendaciones generales de primeros auxilios pueden incluir colocarla en posición lateral de seguridad cuando corresponda.

Si no respira normalmente, debe iniciarse reanimación cardiopulmonar siguiendo las indicaciones del 112 y los conocimientos de primeros auxilios disponibles.

No intentes administrar bebidas a una persona inconsciente.

Trabajar solo hace esta situación más peligrosa

Muchos apicultores trabajan solos.

Y la mayoría de las veces eso forma parte de la normalidad del oficio.

Pero durante episodios de calor importante debemos valorar que una emergencia puede afectar precisamente a nuestra capacidad para pedir ayuda.

El INSST recomienda evitar, cuando sea posible, el trabajo aislado durante condiciones de calor intenso.

Cuando tengamos que trabajar solos conviene prever:

  • cobertura telefónica;
  • teléfono cargado;
  • ubicación conocida por otra persona;
  • hora estimada de regreso;
  • acceso para los servicios de emergencia;
  • localización precisa del colmenar.

Ese último punto puede ser especialmente importante en asentamientos rurales alejados.

El 112 necesita saber dónde estamos

En una ciudad es relativamente sencillo explicar una dirección.

En mitad de una finca, bastante menos.

Por eso puede ser útil tener localizadas previamente:

  • coordenadas del asentamiento;
  • nombre del camino;
  • punto de acceso desde carretera;
  • referencias claras para llegar;
  • ubicación compartible desde el teléfono.

En una emergencia, perder diez minutos intentando explicar dónde está el colmenar no aporta nada.

Agotamiento por calor y golpe de calor no son exactamente lo mismo

El INSST diferencia entre diferentes efectos de la exposición térmica.

El agotamiento por calor puede asociarse a:

  • fatiga;
  • náuseas;
  • disminución de la capacidad de trabajo;
  • alteraciones psicomotoras;
  • deshidratación.

El golpe de calor supone un problema mucho más grave porque los mecanismos de termorregulación han sido superados.

Para un apicultor, la idea práctica es clara:

no esperar a que una situación de malestar por calor evolucione para decidir que merece atención.

El calor intenso suele avisar antes de convertirse en emergencia

Durante una jornada pueden aparecer señales como:

  • dolor de cabeza;
  • mareo;
  • calambres;
  • fatiga intensa;
  • malestar.

El INSST recomienda comunicar estos síntomas y aplicar las medidas previstas frente al calor.

Si la persona no mejora al trasladarla a una zona fresca y comenzar las medidas de enfriamiento, debe solicitarse ayuda según el protocolo establecido.

Y ante signos graves —como alteración de conciencia o dificultad para hablar— la actuación es urgente.

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Ante una sospecha de golpe de calor, la prioridad es pedir ayuda, retirar a la persona del calor e iniciar el enfriamiento.

La mejor actuación empieza antes de que ocurra

Un plan de emergencia es útil.

Evitar llegar a necesitarlo, todavía más.

Dentro de nuestra guía:

Calor y apicultura: cómo trabajar con altas temperaturas

explicamos medidas preventivas relacionadas con:

  • horarios;
  • pausas;
  • sombra;
  • intensidad del trabajo;
  • organización de las tareas;
  • previsión meteorológica.

Esta página tiene otro objetivo.

Explicar qué hacer cuando la prevención puede no haber sido suficiente y aparece una posible emergencia.

Preparar un pequeño protocolo para el colmenar

No hace falta convertir cada asentamiento en un servicio de emergencias.

Pero sí puede ser útil definir algunas cosas antes:

  • quién llama al 112;
  • cómo se comparte la ubicación;
  • dónde existe sombra;
  • dónde está el agua;
  • dónde se encuentra el botiquín;
  • cómo puede acceder una ambulancia o vehículo de emergencia.

Cuando existe una situación grave, improvisar suele ser peor que ejecutar un plan sencillo.

El vehículo puede servir como apoyo, pero con cuidado

Un vehículo puede proporcionar:

  • sombra;
  • aire acondicionado;
  • agua;
  • transporte;
  • comunicación.

Pero no debe convertirse en un lugar cerrado y caliente donde dejar a una persona afectada.

Si se utiliza, debe ser para proporcionar un entorno más fresco y seguro.

¿Hay personas con mayor vulnerabilidad al calor?

La respuesta al calor no es exactamente igual en todas las personas.

Pueden influir:

  • aclimatación;
  • condición física;
  • edad;
  • determinados problemas de salud;
  • algunos medicamentos;
  • estado de hidratación;
  • fatiga previa.

No corresponde a esta guía establecer riesgos individuales.

Cuando una persona tiene circunstancias médicas concretas que pueden afectar a su tolerancia al calor, debe consultarlo con un profesional sanitario.

No hay que esperar a que alguien se desplome

Una emergencia por calor puede empezar con cambios más sutiles.

Un compañero que deja de responder con normalidad.

Una persona que parece desorientada.

Alguien que pierde coordinación.

Un apicultor que dice cosas incoherentes después de horas de calor.

Todo eso merece atención.

No necesitamos esperar a una pérdida de conocimiento para considerar que algo puede estar ocurriendo.

Golpe de calor: lo importante en una frase

Si una persona expuesta a calor intenso presenta alteración de conciencia, confusión, dificultad para hablar u otros signos graves, llama al 112, retírala del calor e inicia medidas de enfriamiento mientras llega la ayuda.

En el colmenar también tenemos que saber cuándo dejar las abejas en paz

Hay situaciones que pueden esperar.

Una revisión.

Una alza.

Una caja.

Una tarea pendiente.

Una emergencia médica no.

Cuando una persona empieza a mostrar signos compatibles con una situación grave por calor, las abejas dejan de ser la prioridad.

Primero está quien está delante de la colmena.


Nota editorial: Este artículo tiene finalidad divulgativa y de seguridad y no permite diagnosticar un golpe de calor. Ante sospecha de golpe de calor o presencia de alteraciones de conciencia, confusión, dificultad para hablar, convulsiones, pérdida de conocimiento u otros síntomas graves durante una exposición al calor, llama al 112 y sigue las indicaciones de los servicios de emergencia.

Fuentes y referencias

  • <a href="https://www.insst.es/materias/riesgos/riesgos-fisicos/ambiente-termico" rel="noopener noreferrer"> Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) — Ambiente térmico y efectos del calor
  • <a href="https://www.insst.es/materias/sectores-de-actividad/agrario/riesgos-fisicos" rel="noopener noreferrer"> INSST — Riesgos físicos y golpe de calor en el sector agrario
  • <a href="https://www.insst.es/documents/d/portal-insst/calor-extremo-pdf" rel="noopener noreferrer"> INSST — Calor extremo: recomendaciones para empresas y personas trabajadoras
  • <a href="https://www.sanidad.gob.es/campannas/campanas08/calor/golpe.html" rel="noopener noreferrer"> Ministerio de Sanidad — Golpe de calor
  • <a href="https://ses.san.gva.es/es/inici/-/asset_publisher/NcwDCJp2kACk/content/golpe-de-calor-2" rel="noopener noreferrer"> Conselleria de Sanidad — Actuación ante un golpe de calor

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