La relación entre Plinio el Viejo y las abejas ocupa un lugar singular en la historia de la apicultura. En su Historia natural, el autor romano reunió descripciones de la colmena, prácticas de recolección de miel y teorías que hoy resultan sorprendentes. Leerlo permite acercarse a una pregunta muy antigua: ¿cómo consigue un animal tan pequeño construir una comunidad tan compleja?
Algunas páginas reconocen detalles familiares para cualquier apicultor: el movimiento de la piquera, el cuidado de la cría o la importancia de las reservas. Otras hablan de una miel procedente del cielo y de un «rey» al que obedecería todo el enjambre. Esa convivencia entre observación, tradición y error es precisamente lo que hace interesante su obra.
Quién fue Plinio el Viejo
Plinio el Viejo, cuyo nombre era Cayo Plinio Segundo, vivió entre los años 23 y 79 d. C. Fue escritor, militar y administrador romano. Su curiosidad abarcó desde los animales y las plantas hasta los minerales, la geografía y los usos que las personas hacían de los recursos naturales.
Su gran obra, la Naturalis historia o Historia natural, está escrita en latín y comprende 37 libros. Su intención era reunir una enorme cantidad de conocimientos sobre el mundo conocido. Para ello recurrió a autores anteriores, testimonios y observaciones de distinta procedencia.
Murió durante la erupción del Vesubio del año 79. Su sobrino, Plinio el Joven, relató en una carta a Tácito cómo se acercó por mar a la zona afectada, movido inicialmente por el interés ante el fenómeno y después por el propósito de auxiliar a quienes estaban en peligro.
Conviene distinguir a ambos: Plinio el Viejo escribió la Historia natural; Plinio el Joven dejó el relato de la muerte de su tío.
Qué cuenta Plinio el Viejo sobre las abejas
El principal conjunto de pasajes sobre las abejas aparece en el libro XI, dentro de su estudio de los insectos. Plinio se interesa por la construcción de los panales, la actividad de las obreras, los zánganos, los enjambres, la cría y la miel.
Su descripción presenta la colmena como una comunidad organizada. Habla de vigilancia, trabajos repartidos y una vida dedicada al conjunto. Para explicarla utiliza imágenes del mundo humano, especialmente del trabajo, el ejército y el gobierno.
Ese lenguaje tiene valor histórico, pero también condiciona lo que cuenta. Cuando convierte a las abejas en soldados, trabajadores o servidores de un soberano, está interpretando su comportamiento con categorías romanas.
Una curiosidad especialmente reveladora
Plinio recoge que en una propiedad cercana a Roma se habían utilizado colmenas hechas con cuerno translúcido, un material empleado también en linternas, para observar lo que sucedía dentro. El pasaje aparece en su explicación del desarrollo de la cría.
No equivale a una colmena moderna de observación, pero deja constancia de un deseo reconocible: ver el interior sin tener que imaginarlo todo a partir de lo que ocurre en la entrada.
La miel según Plinio: entre las flores y el cielo
Uno de los pasajes más llamativos atribuye a la miel un origen celeste. Plinio plantea que podría proceder de una especie de sudor del cielo, saliva de las estrellas o humedad del aire. Después, las abejas la recogerían de la vegetación y la transformarían.
Esta explicación pertenece a la historia de las ideas sobre la naturaleza. La miel se elabora a partir del néctar de las flores o de secreciones y excreciones azucaradas que las abejas recogen de las plantas, conocidas en este contexto como mielada. Las abejas transforman esas materias y reducen su contenido de agua hasta obtener la miel.
Junto a aquella teoría, Plinio relaciona las características de la miel con las plantas, los lugares y las estaciones. Menciona diferencias de sabor, aroma, color y consistencia, y recoge la fama de determinadas procedencias mediterráneas.
Ahí aparece una conexión interesante con nuestra manera actual de entenderla: la miel está ligada al paisaje del que procede. Sus juicios sobre qué miel era mejor, en cambio, reflejan preferencias y conocimientos de su tiempo.
Si quieres profundizar en el proceso real, puedes continuar con cómo hacen las abejas la miel .
El «rey» de la colmena y el misterio de las nuevas abejas
Plinio llama «rey» al individuo que hoy identificamos como la reina. Lo describe rodeado por las demás abejas y lo interpreta como el centro del gobierno de la colonia.
La reina es una hembra reproductora. Su presencia y sus señales químicas influyen en la organización de la colonia, pero no dirige cada tarea como lo haría un monarca humano. La actividad colectiva surge de las interacciones entre las abejas y de su respuesta a las necesidades de la colmena.
Por qué la reproducción resultaba tan difícil de explicar
El texto reconoce desacuerdos sobre el origen de las nuevas abejas. Recoge, entre otras propuestas, la idea de que se formarían a partir de flores y otra que atribuía la reproducción a la unión con aquel supuesto «rey».
Plinio también describe larvas y cuidados de la cría, aunque mezcla esos datos con afirmaciones incorrectas. El resultado permite ver cómo un mismo autor podía reunir observaciones valiosas sin disponer todavía de una explicación adecuada de la reproducción.
Humo, cosecha y reservas: la apicultura que recoge Plinio
La Historia natural conserva referencias al uso del humo para apartar a las abejas durante la retirada de los panales. También recoge advertencias sobre sus excesos y sobre el deterioro que podía sufrir la miel.
Otro asunto recurrente es cuánto alimento debía quedar en la colmena después de la cosecha. Plinio transmite diferentes criterios según la estación y las circunstancias. Incluso menciona la práctica de pesar las colmenas.
Estos pasajes muestran que el aprovechamiento de la miel ya obligaba a pensar en la continuidad de la colonia. Las proporciones y fechas antiguas deben leerse como documentación histórica: las reservas necesarias dependen del clima, la población, las floraciones y el estado de cada colmena.
Para situar estas prácticas en una perspectiva más amplia, puedes leer nuestra historia de la apicultura .
Cómo leer hoy a Plinio el Viejo
La lectura gana mucho cuando distinguimos lo que el autor describe, las explicaciones que recoge y las comparaciones con las que intenta darles sentido.
| Tema | Qué encontramos en Plinio | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|
| Vida de la colonia | Trabajos repartidos, vigilancia y cuidado de la cría. | Observaciones expresadas mediante comparaciones humanas. |
| Origen de la miel | Una explicación celeste combinada con referencias a las plantas. | Una teoría antigua que no explica cómo se produce la miel. |
| Reina | Un supuesto «rey» que gobernaría el enjambre. | Una identificación equivocada de su sexo y su función. |
| Reproducción | Hipótesis diversas junto a descripciones de larvas. | Un testimonio de las preguntas aún sin resolver en su época. |
| Cosecha | Uso de humo y criterios para dejar alimento. | Documentación sobre prácticas antiguas de aprovechamiento. |
Plinio no fue el primer autor que escribió sobre las abejas. Su importancia está en haber reunido y transmitido una parte del conocimiento antiguo, con sus aciertos, sus dudas y sus errores. Por eso su obra ayuda a estudiar tanto la apicultura como la forma en que las personas han intentado comprender la naturaleza.
Preguntas frecuentes sobre Plinio y las abejas
¿En qué libro habla Plinio el Viejo de las abejas?
El principal conjunto de pasajes se encuentra en el libro XI de la Historia natural, en el que aborda los insectos y dedica especial atención a las abejas, la miel y la vida de la colmena.
¿Plinio pensaba que la colmena tenía un rey?
Sí. Utiliza la figura de un «rey» para explicar el papel del individuo que hoy reconocemos como la reina, una hembra cuya función principal es reproductora.
¿Qué decía Plinio sobre el origen de la miel?
Le atribuía un origen celeste y describía cómo las abejas recogían y transformaban esa sustancia. Esa teoría es incorrecta, aunque también relacionaba las características de la miel con las plantas y las zonas de procedencia.
¿La Historia natural sirve como manual de apicultura?
Su utilidad actual es histórica y cultural. Conserva información sobre prácticas antiguas y sobre las ideas de su época, pero sus indicaciones no sustituyen el conocimiento apícola actual.
Fuentes y lecturas para profundizar
- Plinio el Viejo, Historia natural, libro XI . Traducción inglesa de John Bostock y H. T. Riley, disponible en Project Gutenberg. Especialmente los capítulos 4 a 23 de esta edición.
- Plinio el Joven, cartas a Tácito sobre la erupción del Vesubio . Traducción inglesa de las cartas VI, 16 y VI, 20, en el Internet History Sourcebooks Project de Fordham University.
Los pasajes de Plinio se han resumido y explicado en español; no se reproducen como citas literales.
Descubre más historias en Zumbipedia , nuestra sección sobre las abejas, la apicultura y su cultura.