Recetas con miel · Mermeladas y compotas
Mermelada de calabaza con miel y clavo: receta fácil de otoño
Calabaza, miel y un pequeño toque de clavo. No hace falta montar un laboratorio para conseguir una crema dulce, especiada y muy de otoño que funciona igual de bien sobre una tostada que junto a un buen queso.
La receta, de un vistazo
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: unos 30 minutos
- Dificultad: fácil
- Ingrediente principal: 700 g de calabaza
- Endulzada con: miel
- Conservación: en frigorífico
En esta receta
Ingredientes para la mermelada de calabaza con miel
- 700 g de calabaza pelada y troceada
- 3 cucharadas de miel
- 1/2 limón: zumo y un poco de ralladura
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 2 clavos de olor
- Un pequeño chorrito de agua, solo si hace falta durante la cocción
Importante
Esta receta no lleva azúcar blanco ni azúcar refinado. El dulzor procede de la propia calabaza y de la miel.
Qué miel utilizar
Para esta receta nos gusta especialmente una miel aromática pero que no tape el sabor de la calabaza.
Una miel de espliego funciona muy bien porque aporta un punto floral y elegante que combina con la canela y el clavo.
También puedes utilizar otra miel de sabor relativamente suave si quieres que la calabaza siga siendo la protagonista.
Si eliges una miel mucho más intensa, el resultado también será bueno, pero cambiará bastante el carácter de la receta.
Puedes ver nuestras mieles crudas de cosecha propia y elegir la que más te apetezca probar en la cocina.
Cómo hacer mermelada de calabaza con miel paso a paso
- Prepara la calabaza. Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en dados pequeños para que se cocine de manera uniforme.
- Empieza la cocción. Pon la calabaza en una cazuela junto con el zumo de medio limón, los dos clavos de olor y un pequeño chorrito de agua.
- Cocina hasta que esté tierna. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando. Si la calabaza empieza a pegarse antes de estar blanda, añade una cantidad mínima de agua.
- Retira los clavos. No queremos que nadie encuentre uno por sorpresa en la tostada. Localízalos y sácalos antes de triturar.
- Tritura la calabaza. Utiliza una batidora o un pasapurés. Puedes dejarla completamente fina o conservar algo de textura si prefieres una mermelada más rústica.
- Reduce la mezcla. Devuelve la calabaza triturada al fuego y cocina unos minutos más a fuego suave hasta conseguir una textura espesa.
- Añade la canela. Incorpora media cucharadita y mezcla bien.
- Incorpora la miel al final. Retira la cazuela del fuego y añade las tres cucharadas de miel. Mezcla hasta que quede completamente integrada.
- Deja enfriar. Pasa la preparación a un recipiente limpio, deja que pierda temperatura y después guárdala en el frigorífico.
Cómo saber si tiene la textura correcta
No esperes exactamente la consistencia de una mermelada industrial. Aquí no estamos intentando que la cuchara se quede de pie haciendo guardia.
La preparación estará lista cuando tenga una textura espesa, cremosa y fácil de extender.
Ten en cuenta que espesará un poco más al enfriarse.
Si queda demasiado líquida
Cocina unos minutos más la calabaza antes de incorporar la miel para que pierda parte del agua.
Si queda demasiado espesa
Puedes ajustar la textura con una cantidad muy pequeña de agua durante la cocción.
Cómo conservar esta mermelada casera
Esta receta está pensada para preparar una pequeña cantidad y conservarla en frigorífico.
Utiliza un recipiente limpio, mantenlo bien cerrado y evita introducir cucharas húmedas o con restos de otros alimentos.
No es una conserva para guardar en la despensa
Esterilizar un tarro por sí solo no convierte una receta casera en una conserva estable a temperatura ambiente.
Para conservar mermeladas durante largos periodos fuera del frigorífico hacen falta formulaciones y tratamientos de conservación específicos.
En esta versión casera, lo sensato es preparar poca cantidad, mantenerla refrigerada y consumirla en un periodo corto.
Con qué acompañar la mermelada de calabaza y miel
Aquí empieza la parte peligrosa: encontrar excusas para ponerla en todo.
- Sobre una tostada de pan.
- Con queso de cabra.
- Con quesos curados o semicurados.
- Con yogur natural.
- Como relleno de tartas o empanadillas dulces.
- Sobre bizcochos.
- Como acompañamiento de una tabla de quesos.
El contraste con un queso ligeramente salado funciona especialmente bien porque la calabaza y la miel aportan dulzor mientras el clavo deja un fondo especiado.
El consejo de La Colmena
Teo, desde la cocina
Con la miel pasa algo parecido a cocinar con vino: no hace falta utilizar la más potente que tengas porque sí.
En esta receta buscamos que se noten la calabaza, el clavo y la miel, pero que ninguno entre en la cocina empujando a los demás.
Por eso empezaría con tres cucharadas. Prueba la mezcla una vez terminada y, si tu calabaza ha salido poco dulce o simplemente tienes el día goloso, siempre puedes añadir un poco más.
Lo que no tiene arreglo es echar media colmena de golpe.
¿Mermelada de calabaza sin azúcar?
En esta receta no añadimos azúcar blanco ni azúcar refinado, pero sí utilizamos miel para endulzarla.
Por eso preferimos describirla como mermelada de calabaza endulzada con miel o sin azúcar refinado, en lugar de decir simplemente que no lleva azúcar.
La miel contiene azúcares de forma natural y sigue aportando dulzor a la receta.
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Encontrarás ideas dulces y saladas para utilizar la miel como un ingrediente más de la cocina, y no solo para perseguir tostadas con una cuchara.
Miel de cosecha propia para cocinar
En La Colmena de Teo trabajamos nuestras mieles mediante decantación natural, sin filtrarlas y sin calentar ni atemperar la miel durante nuestro proceso.
En la cocina puedes utilizar cada variedad para conseguir perfiles diferentes: más florales, más intensos, más suaves o más tostados.
Preguntas frecuentes sobre la mermelada de calabaza con miel
¿Puedo hacer mermelada de calabaza con miel en lugar de azúcar?
Sí. En esta receta utilizamos miel como ingrediente endulzante y no añadimos azúcar blanco ni azúcar refinado.
¿Qué miel combina mejor con la calabaza?
Una miel aromática pero equilibrada funciona especialmente bien. La miel de espliego es una buena opción porque aporta notas florales sin ocultar el sabor de la calabaza.
¿Puedo utilizar otra miel?
Sí. Puedes utilizar otras variedades. Una miel suave dejará más protagonismo a la calabaza y una miel intensa dará más carácter al resultado final.
¿Puedo sustituir el clavo?
Sí. Puedes probar con jengibre, nuez moscada o anís estrellado, aunque el resultado aromático será diferente.
¿Cuándo debo añadir la miel?
En esta receta la incorporamos después de retirar la preparación del fuego, cuando la calabaza ya tiene la textura que buscamos.
¿Tengo que guardar esta mermelada en el frigorífico?
Sí. Esta receta casera está planteada para conservarse refrigerada y consumirse en un periodo corto, no para almacenarse durante meses a temperatura ambiente.
¿Puedo guardarla en un tarro esterilizado fuera del frigorífico?
No recomendamos hacerlo con esta receta. Un tarro esterilizado por sí solo no garantiza que una preparación sea una conserva estable a temperatura ambiente.