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Aves del colmenar en España: especies que conviven con las abejas

Abejarucos, golondrinas, aviones, abubillas, alcaudones, pequeñas aves insectívoras y rapaces pueden compartir paisaje con nuestras colmenas. Algunas interactúan con las abejas. Muchas otras simplemente forman parte de la vida que existe alrededor del colmenar.

Qué entendemos por aves del colmenar

Cuando hablamos de aves del colmenar no estamos describiendo un grupo zoológico especial.

Nos referimos a las especies que podemos encontrar en los paisajes donde instalamos nuestras colmenas: campiñas, olivares, dehesas, matorral mediterráneo, zonas agrícolas, linderos, arbolado o monte.

Algunas aparecen porque encuentran insectos.

Otras buscan:

  • semillas;
  • frutos;
  • pequeños vertebrados;
  • lugares para posarse;
  • árboles o construcciones para nidificar;
  • o simplemente un territorio adecuado para vivir.

La mayoría no está allí por nuestras colmenas.

Las colmenas forman parte del paisaje de las aves. Las aves no forman parte de nuestras colmenas.

Por qué aparecen aves cerca de las colmenas

Un paisaje favorable para las abejas puede ofrecer también recursos a muchas aves.

Donde existen:

  • flores;
  • insectos;
  • vegetación diversa;
  • setos;
  • árboles;
  • linderos;
  • zonas abiertas;
  • agua;
  • y lugares de refugio

aparecen oportunidades para muchas especies diferentes.

Por eso es habitual que mientras trabajamos con las abejas podamos escuchar o ver pájaros completamente distintos dependiendo del lugar y de la estación.

Esta guía se integra dentro de nuestra visión más amplia sobre la fauna del colmenar y el ecosistema que rodea a las abejas .

1. Abejaruco europeo: el vecino que todo apicultor reconoce

Si existe un ave especialmente relacionada con la apicultura, es el abejaruco europeo (Merops apiaster).

Su nombre ya da una pista.

Es un ave insectívora especializada en capturar insectos en vuelo y su dieta puede incluir:

  • abejas;
  • avispas;
  • abejorros;
  • libélulas;
  • y otros insectos voladores.

Puede observarse cazando desde cables, ramas u otros posaderos, realizando vuelos rápidos para capturar sus presas.

Por eso su presencia cerca de los colmenares llama especialmente la atención del apicultor.

Ahora bien: que coma abejas no significa que podamos resumir su papel simplemente diciendo que es “enemigo de las colmenas”.

Su impacto depende del lugar, del número de aves, de la época y de las circunstancias concretas del colmenar.

Tenemos una guía específica dedicada a esta relación: abejaruco y abejas: qué ocurre realmente .

2. Golondrinas, aviones y vencejos

Hay otro grupo de aves que acompaña visualmente a muchos paisajes rurales durante los meses cálidos: golondrinas, aviones y vencejos.

Son grandes especialistas del espacio aéreo.

Las golondrinas y los aviones se alimentan fundamentalmente de pequeños insectos que capturan en vuelo.

Podemos verlos atravesando:

  • cultivos;
  • caminos;
  • zonas ganaderas;
  • charcas;
  • pueblos;
  • y espacios agrícolas.

Eso significa que pueden compartir espacio aéreo con nuestras abejas, pero no debemos interpretar automáticamente que estén allí para alimentarse de ellas.

Moscas, mosquitos, pequeños escarabajos, pulgones alados y otros insectos forman parte habitual de la dieta de estas aves insectívoras.

3. Alcaudones: cazadores desde el posadero

Los alcaudones son aves especialmente interesantes en paisajes abiertos con árboles, arbustos, postes o vallas desde los que puedan vigilar el terreno.

El alcaudón común (Lanius senator) está estrechamente asociado a paisajes mediterráneos abiertos.

Se alimenta principalmente de:

  • insectos;
  • otros artrópodos;
  • pequeños reptiles;
  • y ocasionalmente pequeños vertebrados.

Su estrategia es fácil de reconocer: se posa en un punto elevado, observa y se lanza sobre una presa cuando detecta una oportunidad.

En paisajes con matorral disperso, pastizales, olivares y otros ambientes mediterráneos puede formar parte habitual del escenario alrededor del colmenar.

4. Abubilla: una visitante del suelo

La abubilla es difícil de confundir por su cresta, su vuelo y su largo pico.

A diferencia de aves que cazan continuamente en el aire, la abubilla busca buena parte de su alimento en el suelo.

Puede recorrer zonas:

  • abiertas;
  • agrícolas;
  • de pastizal;
  • con arbolado disperso;
  • o entornos rurales.

Allí busca insectos y otros pequeños invertebrados.

Su presencia cerca de un colmenar normalmente tiene mucho más que ver con las características del terreno que con las propias abejas.

5. Carboneros, currucas y otras pequeñas aves insectívoras

En zonas con arbolado, matorral, setos o vegetación diversa podemos encontrar numerosas aves pequeñas.

Dependiendo del territorio pueden aparecer:

  • carboneros;
  • herrerillos;
  • currucas;
  • colirrojos;
  • mosquiteros;
  • papamoscas;
  • y otras especies insectívoras.

No existe una relación especial entre todas ellas y las abejas.

Sencillamente aprovechan los insectos, la vegetación y los refugios existentes en el paisaje.

Por eso es mejor hablar de aves que comparten ecosistema que de aves “asociadas a las colmenas”.

6. Rapaces: están mirando algo muy diferente

En espacios abiertos también podemos observar rapaces.

Cernícalos, ratoneros y otras especies pueden sobrevolar o utilizar el mismo territorio donde tenemos instaladas las colmenas.

Pero la relación con las abejas es prácticamente indirecta.

Sus presas pueden incluir:

  • roedores;
  • pequeños reptiles;
  • insectos grandes;
  • y otros vertebrados.

Es decir: si vemos una rapaz sobre el colmenar, probablemente esté leyendo un paisaje completamente diferente al que estamos leyendo nosotros.

Nosotros vemos abejas.

Ella quizá está buscando un ratón.

7. Jilgueros, verderones, gorriones y otras visitantes

No todas las aves del entorno viven de insectos.

También podemos encontrar especies que aprovechan:

  • semillas;
  • frutos;
  • hierbas;
  • granos;
  • y otros recursos vegetales.

Jilgueros, verderones, gorriones y otras aves pueden aparecer simplemente porque el paisaje les ofrece alimento y refugio.

Esto es importante porque nos recuerda que la biodiversidad de un colmenar no debe analizarse únicamente desde la pregunta:

¿Qué relación tiene este animal con mis abejas?

Muchas veces la respuesta correcta es: ninguna relación especial.

¿Qué aves pueden comer abejas?

Las abejas son insectos y, por tanto, pueden formar parte ocasional de la dieta de distintas aves insectívoras.

Pero conviene separar dos situaciones.

Aves claramente especializadas en capturar himenópteros

El ejemplo más evidente es el abejaruco, que puede consumir abejas y avispas de manera habitual.

Aves insectívoras generalistas

Muchas otras especies capturan una gran variedad de insectos y una abeja puede convertirse ocasionalmente en presa, sin que constituya necesariamente una parte importante de su dieta.

Por eso no deberíamos meter en la misma categoría a cualquier ave que capture insectos en vuelo.

¿Debemos considerar enemigas a las aves que comen abejas?

No como regla general.

En la naturaleza existe depredación.

Las abejas:

  • cazan;
  • son cazadas;
  • compiten;
  • coexisten;
  • y forman parte de relaciones ecológicas mucho más amplias.

Para el apicultor, la cuestión práctica no debería ser:

“¿Esta especie come alguna abeja?”

Sino:

¿Está teniendo un impacto relevante sobre mis colonias en estas circunstancias concretas?

Son preguntas muy diferentes.

Qué nos cuentan las aves sobre el paisaje

Observar aves puede enseñarnos mucho sobre un territorio.

Diferentes especies necesitan diferentes combinaciones de:

  • alimento;
  • vegetación;
  • árboles;
  • matorral;
  • zonas abiertas;
  • agua;
  • posaderos;
  • lugares de nidificación;
  • y refugios.

Por tanto, encontrar una comunidad diversa de aves puede ofrecernos pistas sobre la variedad de hábitats presentes.

Eso no significa que podamos calcular la calidad de un colmenar contando pájaros.

Ni que más aves produzcan más miel.

Significa simplemente que las aves son otra pieza útil para aprender a leer el paisaje.

Cómo observar aves desde un colmenar sin complicarse

No hace falta ser ornitólogo.

Podemos empezar observando cuestiones muy sencillas:

  • ¿vuela continuamente o caza desde un posadero?
  • ¿busca alimento en el suelo?
  • ¿aparece sola o en grupo?
  • ¿la vemos durante todo el año o solo en una época?
  • ¿utiliza árboles, matorral, cables o construcciones?
  • ¿parece interesada en las abejas o simplemente comparte espacio?

Incluso sin identificar la especie, esas observaciones ya nos enseñan cosas.

Y con el tiempo empezamos a reconocer quién aparece cada primavera, quién llega con el calor y quién sigue allí durante el invierno.

Las aves son solo una parte de la fauna del colmenar

Este artículo no pretende convertir a las aves en protagonistas absolutas del ecosistema.

Comparten paisaje con:

  • abejas silvestres;
  • abejorros;
  • sírfidos;
  • mariposas;
  • arañas;
  • avispas;
  • reptiles;
  • murciélagos;
  • roedores;
  • zorros;
  • erizos;
  • y multitud de otros animales.

Por eso esta guía continúa en:

Desde el colmenar

Cuando vas al colmenar todos los días, hay animales que empiezan a formar parte del calendario sin que nadie te lo explique.

Un día vuelven los abejarucos.

Otro empiezas a ver más golondrinas.

Escuchas una abubilla.

Ves un cernícalo parado en el aire mientras tú estás intentando descubrir si ha arrancado una floración.

Ninguno ha venido a visitar La Colmena de Teo.

Estaban haciendo su vida mucho antes de que nosotros pusiéramos allí una caja.

Trabajar en el campo también consiste en aprender que no todo lo que ocurre alrededor tiene que ver contigo.

Lo que vemos trabajando con colmenas en Andalucía

En La Colmena de Teo trabajamos con unas 200 colmenas y hacemos trashumancia por distintos paisajes de Andalucía.

Eso significa que la fauna cambia cuando cambia el territorio.

No vemos exactamente las mismas aves en todos los asentamientos, ni durante todo el año.

Algunas llaman nuestra atención porque interactúan más directamente con las abejas.

Otras simplemente nos recuerdan que el colmenar ocupa un espacio que ya estaba lleno de vida.

Esa es la mirada que queremos conservar: entender qué ocurre alrededor antes de decidir que todo animal cercano a una colmena es un aliado o un enemigo.

Fuentes para ampliar

Preguntas frecuentes sobre las aves del colmenar

¿Qué aves pueden aparecer cerca de un colmenar?

Depende del territorio. En España pueden verse abejarucos, golondrinas, aviones, vencejos, abubillas, alcaudones, pequeñas aves insectívoras, rapaces y numerosas especies granívoras.

¿Qué pájaros comen abejas?

El abejaruco europeo es el ejemplo más conocido porque consume abejas y otros himenópteros de forma habitual. Otras aves insectívoras pueden capturar abejas ocasionalmente dentro de una dieta más amplia.

¿Los abejarucos son peligrosos para las colmenas?

Pueden ejercer presión sobre las abejas en determinadas situaciones, pero el impacto depende del número de aves, la época, el lugar y las circunstancias concretas.

¿Las golondrinas comen abejas?

Las golondrinas son insectívoras y capturan presas en vuelo, pero su dieta es diversa y no están especializadas en alimentarse de abejas.

¿Las rapaces atacan las colmenas?

Las rapaces habituales de los paisajes rurales no tienen normalmente una relación directa con las colmenas. Utilizan el territorio para buscar sus propias presas.

¿Por qué hay aves insectívoras alrededor de algunos colmenares?

Porque el paisaje puede ofrecer abundancia de insectos, vegetación, agua, zonas abiertas y lugares adecuados para posarse o nidificar.

¿Muchas aves significan que un colmenar es mejor?

No necesariamente. La diversidad de aves puede aportar información sobre la variedad de hábitats y recursos del paisaje, pero no permite por sí sola medir la calidad de un colmenar.

¿Las aves influyen directamente en la miel?

En general no. Forman parte del mismo ecosistema, pero el origen y las características de la miel dependen principalmente de las floraciones, el territorio, el clima, las abejas y la campaña.

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