Miel · Cosechas · Floración · Variabilidad natural
Por qué cambia el color de la miel entre cosechas
Una miel de la misma variedad puede salir más clara un año y más oscura al siguiente. No significa que una de las dos cosechas sea peor: el campo, la floración y las condiciones de cada campaña nunca son exactamente iguales. Y esas diferencias también pueden terminar apareciendo en el color.
Por qué una cosecha de miel puede tener distinto color
Porque una cosecha nunca es una copia exacta de la anterior.
Aunque las colmenas estén en una zona similar y hablemos de la misma variedad de miel, las condiciones que dieron lugar a esa cosecha pueden haber cambiado.
Puede variar:
- la intensidad de la floración principal;
- la presencia de otras especies vegetales;
- la cantidad de néctar disponible;
- las lluvias;
- las temperaturas;
- la duración de la floración;
- el momento en el que trabajan las abejas cada recurso;
- y el momento concreto de la cosecha.
Todo esto puede modificar la composición final de la miel y hacer que una partida resulte algo más clara o más oscura que la de otro año.
Si la campaña cambia, la cosecha puede cambiar. Y el color es una de las formas en las que podemos verlo.
La floración no se repite exactamente cada año
Decir que una miel procede principalmente de una determinada floración no significa que las abejas hayan visitado exclusivamente una sola especie vegetal.
El campo es mucho más complejo.
Alrededor de una floración principal pueden existir otras plantas produciendo néctar al mismo tiempo.
Y la importancia relativa de esas floraciones acompañantes puede cambiar de una campaña a otra.
Imaginemos que una determinada especie florece con mucha intensidad un año. Su presencia en la cosecha puede ser especialmente marcada.
Al año siguiente, esa misma floración puede ser menos abundante mientras otras especies cercanas producen más néctar.
Seguimos hablando de un paisaje parecido, pero las proporciones naturales han cambiado.
Y con ellas pueden cambiar el color, el aroma, el sabor y otras características de la miel.
El clima cambia cada campaña
Para entender una cosecha hay que mirar también el año que han tenido las plantas y las abejas.
No es lo mismo una primavera lluviosa que una primavera seca.
Tampoco es igual una floración larga y progresiva que otra acortada por varios días de calor intenso.
Entre los factores que pueden modificar una campaña están:
- las precipitaciones acumuladas;
- la distribución de esas lluvias;
- las temperaturas;
- los episodios de calor;
- el viento;
- la humedad;
- y la duración real de cada floración.
Estas condiciones influyen en qué recursos están disponibles y en cómo pueden aprovecharlos las abejas.
Por eso dos años consecutivos pueden producir cosechas con características diferentes incluso trabajando en una misma zona.
El territorio también introduce variaciones
El origen de una miel no se reduce al nombre de una flor.
Alrededor de las colmenas existe un paisaje completo: cultivos, monte, árboles, matorral y multitud de especies que pueden aportar recursos.
Además, las colmenas pueden aprovechar unas zonas con mayor intensidad dependiendo de lo que esté disponible en cada momento.
Por eso hablamos tanto de territorio y cosecha cuando explicamos el origen de la miel.
El nombre de una variedad ayuda a describirla, pero detrás de ese nombre sigue existiendo un paisaje real que cambia.
El momento de la cosecha también importa
Una floración tiene un principio, un desarrollo y un final.
Y mientras ocurre, otras especies pueden comenzar o terminar sus propias floraciones.
Por eso el momento en el que se forma y posteriormente se cosecha una partida también ayuda a explicar sus características.
Una diferencia de fechas puede significar que las abejas hayan tenido acceso a proporciones distintas de recursos vegetales.
No necesitamos que el cambio sea enorme para que aparezcan pequeños matices en el aspecto de la miel.
¿Puede cambiar de color una miel de la misma variedad?
Sí.
Y esta es probablemente la idea más importante de toda esta guía.
El nombre de una variedad no obliga a que todas sus cosechas tengan exactamente el mismo color.
Puede existir una gama característica, pero dentro de ella aparecen variaciones naturales.
Una miel puede salir algo más clara un año y más ámbar al siguiente sin que haya dejado de pertenecer al mismo tipo de miel.
Lo mismo puede suceder con el aroma, la intensidad o determinados matices del sabor.
Una variedad describe una miel. No obliga a la naturaleza a repetir exactamente la misma receta cada año.
Por qué dos lotes tampoco tienen que ser idénticos
La variación no existe únicamente entre un año y otro.
También pueden existir diferencias entre partidas de una misma campaña si proceden de momentos, colmenares o condiciones distintas.
Cuando esas partidas se mantienen separadas, esas diferencias pueden llegar hasta el tarro.
En La Colmena de Teo no mezclamos partidas simplemente para conseguir que todas tengan exactamente el mismo color, sabor o textura.
Eso significa que un cliente habitual puede detectar pequeñas diferencias entre una cosecha y otra.
No intentamos esconderlas.
Forman parte de la trazabilidad y de la identidad de cada partida.
¿Un cambio de color entre cosechas significa peor calidad?
No.
Una diferencia de color, por sí sola, no permite concluir que una cosecha sea mejor o peor que otra.
Tampoco permite determinar si una miel es más pura o más auténtica.
El color es una característica que debe interpretarse junto con el origen y el resto de propiedades de esa miel.
Para entender de forma general qué determina las distintas tonalidades, puedes consultar nuestra guía principal sobre los colores de la miel.
Y si lo que quieres es comparar específicamente perfiles claros y oscuros, tienes la guía miel clara vs. miel oscura.
Desde el colmenar: ningún año viene con papel de calco
Esto se entiende especialmente bien cuando llevas varias campañas trabajando las mismas zonas.
Puedes volver con las colmenas al mismo lugar y esperar la misma floración.
Pero el año nunca es exactamente el mismo.
Ha llovido más o menos. Ha hecho calor antes. Una planta ha florecido con fuerza y otra apenas ha producido. Una floración se ha solapado con otra o ha terminado varios días antes.
Las abejas trabajan con lo que hay.
Y nosotros cosechamos el resultado de ese año, no la copia del anterior.
El campo no tiene botón de “repetir cosecha”.
No homogeneizamos las partidas para que parezcan iguales
En La Colmena de Teo extraemos la miel a temperatura ambiente, dejamos que decante de forma natural, no la filtramos y la envasamos por gravedad.
Además, mantenemos la identidad de las partidas en lugar de mezclarlas para intentar conseguir siempre el mismo aspecto.
Si una cosecha sale algo más clara y la siguiente algo más oscura, no intentamos corregir esa diferencia para fabricar una uniformidad artificial.
Cada cosecha debe poder contar de dónde viene.
Preguntas frecuentes sobre el color de la miel entre cosechas
¿Por qué la miel cambia de color de una cosecha a otra?
Porque las condiciones de cada campaña cambian. La floración dominante, las especies acompañantes, el clima, el territorio y el momento de cosecha pueden modificar la composición y el color final.
¿La misma variedad de miel puede tener colores diferentes?
Sí. Una variedad puede presentar una gama de color característica sin tener que mostrar exactamente el mismo tono en todas las cosechas.
¿Por qué mi miel del año pasado era más clara?
Una posible explicación es que las condiciones de la campaña y la proporción de recursos vegetales disponibles fueran diferentes. Comparar únicamente el color no permite determinar una causa exacta.
¿Una cosecha más oscura es mejor?
No. Que una cosecha sea más clara o más oscura no determina por sí solo su calidad.
¿Dos tarros de la misma variedad deben tener exactamente el mismo color?
No necesariamente. Si pertenecen a cosechas o partidas diferentes pueden existir variaciones naturales en su tonalidad.
¿La cristalización explica las diferencias entre cosechas?
La cristalización puede modificar el aspecto visual de una miel, pero es una cuestión diferente. Cuando comparamos cosechas hablamos principalmente de las diferencias que se originan en el campo y durante cada campaña.
¿Y si el mismo tarro cambia de color con el tiempo?
Ese es otro fenómeno. La evolución de una misma miel durante el almacenamiento puede estar relacionada con el tiempo, la temperatura, la luz y su estado físico. Lo explicamos en nuestra guía sobre por qué la miel cambia de color con el tiempo .