Cosecha documentada · Sierra del Moralejo · Estepa
Las últimas flores de primavera · Cosecha 2026 en Estepa
Una miel no empieza en un tarro. Empieza meses antes, en un paisaje.
Esta miel multifloral de cosecha propia nació en nuestras colmenas de la Sierra del Moralejo, en Estepa (Sevilla), durante una primavera que terminó dejando paso al verano mucho antes de que las abejas hubieran terminado de contar su historia.
La cosechamos en julio de 2026. No quisimos ponerle el nombre de una sola flor. Preferimos conservar algo mucho más difícil de repetir: la huella de aquel momento del campo.
Una primavera no se repite. Su miel tampoco.
La presentación o el diseño del tarro puede variar.
La cosecha, de un vistazo
Las últimas flores antes del verano
El nombre de esta miel no salió de una reunión de marketing. Salió del campo.
Durante la primavera de 2026, las abejas de nuestro colmenar de la Sierra del Moralejo fueron recorriendo las floraciones disponibles alrededor de ellas.
Conforme avanzaron las semanas, la primavera empezó a agotarse. Algunas floraciones desaparecieron, otras resistieron algo más y el paisaje fue entrando poco a poco en el verano.
En julio llegó el momento de cosechar.
Dentro de aquellos panales había quedado reunido el trabajo de miles de vuelos, diferentes flores y un periodo del año que ya no volvería exactamente de la misma manera.
No quisimos decidir nosotros qué tenía que ser esta miel. Dejamos que la cosecha nos lo contara.
La primavera de 2026 tampoco fue una primavera cualquiera
El contexto meteorológico de aquella primavera fue especialmente singular.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, la primavera de 2026 fue la segunda más cálida de la serie histórica en España. Abril fue además el abril más cálido registrado desde 1961, y en Andalucía occidental la primavera presentó un carácter muy seco.
Mayo comenzó con temperaturas más frescas, pero durante su segunda mitad llegó un episodio de calor intenso.
No utilizamos estos datos para atribuir una floración concreta a esta miel ni para explicar artificialmente su composición. El clima simplemente nos ayuda a entender algo esencial: cada cosecha ocurre dentro de unas condiciones que nunca son exactamente iguales.
Contexto climático: Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y seguimiento climático de la Junta de Andalucía.
Cosechamos lo que había arriba. Lo de abajo era de ellas.
Esta frase resume bastante bien cómo entendemos una cosecha.
Nuestras colmenas son de tipo Langstroth. En ellas diferenciamos la cámara de cría, donde se desarrolla la colonia, de las alzas y medias alzas destinadas a almacenar los excedentes de miel.
En esta cosecha respetamos la cámara de cría y retiramos exclusivamente miel almacenada en las alzas y medias alzas.
Además, seleccionamos panales completamente operculados: celdillas que las propias abejas ya habían cerrado con una fina capa de cera.
No necesitábamos forzar el calendario. Esperamos a que las abejas terminaran primero.
¿Qué quedó escrito dentro de esta miel?
No podemos seguir cada vuelo de una abeja. Pero la miel conserva pistas.
Para conocer mejor esta cosecha enviamos una muestra a un laboratorio especializado en análisis de miel, donde se realizó un análisis melisopalinológico mediante microscopía.
El estudio permitió observar polen asociado a diferentes floraciones, entre ellas eucalipto, hinojo, asteráceas y labiadas del tipo Thymus, además de otras variedades.
No utilizamos estos resultados para convertir artificialmente la cosecha en una miel monofloral.
Para nosotros, lo interesante es precisamente lo contrario: la diversidad.
Diferentes flores, un mismo paisaje y una misma cosecha.
El polen funciona aquí como una pequeña huella del entorno recorrido por las abejas. No nos dice cada lugar exacto que visitaron, pero sí nos recuerda que dentro de un tarro pueden convivir muchas historias botánicas diferentes.
No elegimos las flores de esta miel. Las eligieron las abejas.
Nosotros elegimos dónde colocar las colmenas, cómo cuidarlas, cuándo intervenir y, muchas veces, cuándo no hacerlo.Esta historia no empezó en 2026
Nuestra relación con este entorno viene de años atrás. El colmenar de la Sierra del Moralejo no es simplemente el lugar donde colocamos unas colmenas cuando llega una floración.
También hemos realizado pequeñas actuaciones destinadas a favorecer un paisaje más diverso alrededor de ellas.
Plantar pensando también en los polinizadores
En 2020 sembrábamos lavandas en el entorno del colmenar. Son actuaciones pequeñas dentro de un paisaje mucho mayor, pero forman parte de nuestra forma de entender la relación entre apicultura y territorio.
No afirmamos que estas plantas expliquen la composición concreta de la cosecha de 2026. Su importancia es otra: documentan una manera de trabajar que viene de antes de que existiera este tarro.
Una colmena forma parte de algo mucho mayor
También hemos instalado nidales para aves en el entorno del colmenar.
Las abejas no viven aisladas del paisaje. Comparten espacio con plantas, aves, insectos, suelo, clima y muchas otras formas de vida.
Por eso preferimos hablar de actuaciones concretas antes que acumular etiquetas: plantar, observar, cuidar y dejar espacio para que el entorno haga también su trabajo.
Y todo aquello terminó aquí dentro
Una vez cosechada, trabajamos esta miel igual que hacemos con nuestras demás mieles crudas: sin calentar, sin atemperar y sin filtrar.
No buscamos que todas las partidas tengan exactamente el mismo color, la misma textura o el mismo comportamiento.
La cristalización, los cambios de textura y las diferencias entre cosechas forman parte de una miel que no ha sido diseñada industrialmente para parecer siempre idéntica.
Esto es miel de verdad: una miel que puede cambiar porque el campo también cambia.
Las últimas flores de primavera · 2026
Una partida ligada a un lugar, un año y una cosecha concreta.
La fotografía y el diseño del tarro pueden variar. El producto corresponde a esta misma cosecha de julio de 2026.
No intentaremos cosechar otra igual
Podemos volver a colocar colmenas en el mismo entorno.
Podemos trabajar con el mismo cuidado.
Podemos esperar otra primavera.
Lo que no podemos repetir es la primavera de 2026.
Cambiarán las lluvias, las temperaturas, las floraciones, el estado del campo y las decisiones de miles de abejas.
Por eso no entendemos una cosecha como una receta.
La miel no tiene que repetirse. Tiene que contar de dónde viene.
Miel, colmenas y paisaje de Estepa
La Sierra del Moralejo forma parte del paisaje apícola en el que trabajamos desde La Colmena de Teo, en Estepa.
Esta cosecha es solo una fotografía de un momento concreto. Para entender mejor nuestro trabajo, nuestras mieles y la relación con este territorio, puedes seguir explorando la colmena.
Preguntas sobre esta cosecha
¿Dónde se produjo esta miel?
En nuestras colmenas situadas en la Sierra del Moralejo, en Estepa (Sevilla).
¿Por qué se llama “Las últimas flores de primavera”?
Porque la miel fue acumulándose durante las últimas floraciones de la primavera antes de la llegada del verano. La cosecha se realizó en julio de 2026.
¿Es una miel monofloral?
No. La presentamos como una miel multifloral. Su interés está precisamente en la diversidad de floraciones que forman parte de esta cosecha.
¿Qué flores aparecen en el análisis polínico?
El análisis realizado sobre una muestra identificó polen asociado a diferentes floraciones, entre ellas eucalipto, hinojo, asteráceas y labiadas del tipo Thymus, además de otras variedades.
¿Qué significa que los panales estaban operculados?
Significa que las abejas habían cerrado las celdillas de miel con una fina capa de cera. En esta cosecha seleccionamos panales completamente operculados antes de retirarlos.
¿Se cosechó miel de la cámara de cría?
No. Durante esta cosecha respetamos la cámara de cría y retiramos únicamente miel almacenada en las alzas y medias alzas.
¿Es una miel cruda?
Sí. La trabajamos sin calentar, sin atemperar y sin filtrar, siguiendo la forma habitual de trabajar nuestras mieles.
¿Puede cristalizar?
Sí. La cristalización es un proceso natural de la miel y puede variar según su composición, la cosecha y la temperatura.
¿Volverá a existir exactamente esta misma miel?
No podemos garantizarlo. Podemos volver a trabajar en el mismo entorno, pero las condiciones del campo, el clima y las floraciones cambian de un año a otro.
Sierra del Moralejo · Estepa · Julio 2026
